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Historias, anécdotas que te han pasado

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4 Sep 2023
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334
En la ciudad que nunca duerme, donde las luces de neón parpadean y las sombras bailan en cada esquina, vivía Julio. Un hombre de 35 años, trabajador incansable, con un rostro marcado por la rutina diaria, pero con un brillo especial en sus ojos. Cada noche, después de salir de la oficina, caminaba sin rumbo, buscando algo que ni él mismo sabía qué era. Hasta que un día, en una de esas calles llenas de vida nocturna, conoció a María.

María, una mujer de 28 años, trabajaba como prostituta. Sus ojos verdes eran profundos, y su sonrisa, aunque reservada, irradiaba una calidez que no correspondía con el estigma de su profesión. Desde el primer momento que Julio la vio, sintió una conexión indescriptible. Decidió acercarse, tímidamente, y así empezó su historia.

Julio comenzó a visitarla con más frecuencia, siempre con la excusa de buscar compañía, pero en realidad, lo que buscaba era su presencia. Cada conversación, cada mirada, cada risa compartida, profundizaba más el vínculo entre ellos. Era como si sus almas se reconocieran desde el primer instante.

Un día, después de varias visitas, Julio tomó el valor suficiente para proponerle algo diferente. "María, ¿te gustaría quedar fuera del trabajo? Tomar un café, quizás, y hablar sin prisas". María lo miró sorprendida, pero en el fondo, ella también había estado esperando ese momento. Aceptó con una sonrisa y un leve asentimiento.

La primera cita fue sencilla: un café en un pequeño local apartado del bullicio de la ciudad. Hablaron durante horas, conociéndose a fondo. Julio le contó sobre su trabajo, sus sueños, sus miedos. María, a su vez, compartió su historia, sus razones para elegir su profesión, y sus propios anhelos.

La relación entre ellos floreció rápidamente. Comenzaron a salir regularmente, disfrutando de pequeños momentos juntos. Sin embargo, no todo fue fácil. La profesión de María pesaba sobre ellos como una sombra constante. Había momentos incómodos, noches de dudas y lágrimas, pero Julio decidió aguantar. Sabía que María valía cada sacrificio, cada incomodidad.

Con el tiempo, su relación se volvió sólida, construida a base de confianza, comprensión y mucho amor. María, viendo el compromiso de Julio y su propia necesidad de cambio, decidió dejar su trabajo. Encontró una nueva oportunidad como asistente en una pequeña empresa, un trabajo más estable y seguro.

Juntos, superaron cada obstáculo, apoyándose mutuamente. La decisión de María de cambiar de trabajo fue el último paso hacia una vida nueva. Poco a poco, construyeron una vida feliz y plena, libres de las sombras del pasado.

Julio y María demostraron que el amor verdadero puede superar cualquier barrera. Vivieron felices para siempre, con la certeza de que habían encontrado en el otro su verdadero hogar.



Típica historia, pero real.
 
Hace ya mas de una decada un muy buen amigo me relato, que conocio a una amiga recien llegada al mundo de los servicios lumeriles, con apariencia muy juvenil, delagada, pelo rubio muy platinado y con ganas de comerse el mundo. En esos principios es cuando de verdad se conoce a la persona, no hay tanto vicio de su personalidad, ni de su estigma, como tampoco de la destruccion de su estima, aunque el paso de los años se pudo convencer de lo inteligente que fue al saber escapar a tiempo.

Fue una tarde lluviosa en la cancelacion de ciertos clientes lo que le hizo volver a descubrir el ambiente de las amigas faciles. La llamo con el primer anuncio k observo y no recuerdaba bien si fue el periodioco o en internet, ella le contesto con una dulzura k le hizo ir inmediatamente a visitarla. Fue un encuentro especial donde el tiempo paso volando por ambas partes y del cual el intercamabio de flores para ser una primera vez, fue lo que menos importo en referencia al tiempo k estuvieron.
Con el paso de los años, la complicidad de ese primer momento los hizo conocerse mas, y ella misma al igual ke él desxubrian por si mismos nuevas experiencias de explorar la sexualidad, cada vez mas placentera y euforica.
La relacion sin ser un compromiso, era un deber de verse y complementar ese sexo con ella, que era muy complaciente de manera mutua.

Una noche al llegar a la cita k de casualidad era la ultima del dia, se sentia ella cansada y sentada en la sala de su aposento, le pidio un masaje, él gustoso y complacientemente realizo sus deseos se acercaron a la cama y sin mediar palabras ni besos, el procedio a realizarlo. El ambiente de la habitacion se convertia en algo humedo y caliente de la sensualidad k se empezaba a surgir en esa habitacion. Y en la parte intermedia del masaje en la que ella se habia podido correr solo con el roce de sus manos, le susurro..."ahora me toca a mi realizarlo ya ke me has dejado relajada" ni corto ni perezoso, él se desprendio de la ropa y se ha quedado boca arriba, ella se ha subido sobre él y procedio a realizar el masaje en su pecho mientras su sexo reposaba sobre su miembro... Su humedad era tal que entre ese pequeño comienzo del masaje se fue penetrando poco a poco y ella gustosa dentro de su humedad fue dejandose llevar.

Para él era una nueva experiencia ya que nunca habia tenido una relacion de ese tipo sin proteccion y ya ahi no habia en el ambiente una relacion cliente-lumi, si no una amistad verdadera k fue surgiendo con el tiempo y ese fue su culmen ya q nunca volvio a ser diferente. Esa misma noche despues de casi de 3 horas de juegos y charlas, le propuso k se quedara la noche. Fue para nunca olvidar, ya ke el placer era mutuo y mutuo de poder complacer mas el uno al otro. Esa misma noche ella misma practico el anal como su primera vez, no se si era mentira o no, pero en el juego del complacer todo podia ser valido, y lo fue tanto, k se hizo una practica habitual en sus quedadas.

Con el paso de los años, ella se convirtio en una lumi muy famosa y querida en la zona, y con lo inteligente k era, aprovechaba muy bien esa fama para estar a la altura de ls circunstancias. Fue en ese momento cuando le dijo la primera vez k se estaba plantando retirar. Él le comento sin ser egoista ke le parecia lo mas sensato k escuchaba de ella, ya q en el fondo habia tambien afecto. Por circunstancias de la vida cada vez k iba por su tierra regresaba con mas motivacion para retirarse ya k los años y el buen uso de la cabeza le habia hecho usar sus ahorros de una manera inteligente.

Desde esa primera vez hasta k lo realizo, pasaron varios años, sin embargo a pesar de los cambios fisicos que realizo durante su mundo lumeril, siempre fue a mejor, y mas guapa k su primer dia.

Su retirada fue muy triste para todos, para él no fue una mas, si no la k le ha enseñado k detras de esas mujeres k dia a dia estan en este ambiente, tambien puede haber algo mas. Ya no habia interes economico pero si sexual y afectivo.

El se acerco un dia a barcelona a visitarla ya que despues de retirada nunca volvio y ahi fue la ultima vez k la vio y fue la vez en la k tuvieron una larga, grata y a la vez triste conversacion k se veia llegar un final.

Mucho de lo comentado por mi amigo, he decidido omitirlo para no crear bulos innecesarios ya k planteando lo k ha creado el jefe Admin con este nuevo tema en el foro, se k se va a prestar para dar rienda suelta a la imaginacion de muchos, quiza los mas afectados son las remoras ya k no tienen un numero de contacto (q en este caso no seria necesario ya k no esta activa) k les sirva para remorear.

Casos de la vida real.
 
Hace ya unos cuantos años, había quedado en cierto piso con una de las amigas que se anunciaban y mientras esperaba en la habitación entro una morena, de piel canela, esbelta, con lencería blanca y liga a juego y una sonrisa que lo iluminaba todo. "Perdón, creo que me he equivocado" y sin darme tiempo a reaccionar, me planto un morreo de campeonato y se despidió. En ese mismo instante hubiera cambiado mi cita, pero no lo hice. Aunque la experiencia fue muy grata, la morena me había impactado.

Que decir, que en cuanto tuve la ocasión quede con ella. Desde el primer momento, la conexión fue total y disfrutamos del encuentro como si nos conociéramos de toda la vida. De hecho, cuando tocaron a la puerta, le pedí su número de teléfono y para mi sorpresa, me lo dio.

Cada encuentro era un espectáculo. No solo por la forma de gozar y por su forma de expresarse (daba igual que nos oyeran), sus besos, sus caricias, su risa, sus consejos…

Ella fue mi maestra en varias experiencias que disfrute por primera vez: squirting, trío con otra chica, sado suave… me guio sobre lo que les gustaba y lo que les molestaba, tanto a ella como a sus compañeras, de los clientes que las visitaban.

Llegamos a tal punto de confianza que traspasamos lo meramente profesional. Hicimos varios viajes juntos, conocí a su familia, estuve en su casa, quedábamos a comer… una etapa que recuerdo con mucho cariño.

Estuvo una temporada que lo dejaba, luego volvía, desaparecía y volvía a aparecer, pero un día, que habíamos alquilado una habitación con Jacuzzi, tuve la sensación que sería la última como en efecto así fue.

Me comunico que había conocido a alguien y que se retiraba definitivamente. Recuerdo una mezcla de tristeza y alegría al mismo tiempo. Era una buena chica, lo había pasado mal por culpa de malas decisiones y había coqueteado con ciertas sustancias, en su juventud, pero afortunadamente había sentado la cabeza y la vida le sonreía.

Actualmente, seguimos en contacto y de vez en cuando nos hablamos por wasap como buenos amigos. Nunca más hemos quedado ni nos hemos vuelto a ver.

Saludos
 
Esta sección esta creada para que nos cuentes anécdotas curiosas que te hayan pasado en tu vida lumeril, por favor que sean reales, no invenciones.
Este es tu lugar para que nos ilustres, nos cuentes tus batallitas.
 
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